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Perkins+Will Y Un Caso De éxito En La Batalla Contra El Covid-19: Hospital Rush De Chicago

Perkins+Will y un caso de éxito en la batalla contra el Covid-19: Hospital Rush de Chicago

Por Arq. Eduardo Pezzani, Leed AP, y Marvina Williams RN, BSN, Senior Medical Planner, Perkins+Will

Diseñado para manejar emergencias de salud a gran escala, dispone de una infraestructura especialmente preparada para recibir oleadas masivas de pacientes.

Los atentados del 11 de setiembre en Estados Unidos llevaron a repensar los modelos de atención en salud y las oficinas líderes en arquitectura hospitalaria a reformular estrategias para que las infraestructuras dedicadas a la salud fueran más adaptables para recibir y tratar grandes volúmenes de pacientes en forma segura.

El centro Médico Universitario Rush de Chicago, diseñado por Perkins+Will, es un claro ejemplo de planificación acertada. Marvina Williams, quien dirigió el diseño del Departamento de Emergencia del Rush para Perkins+Will, explica que: “Diseñamos Rush para ser una de las principales instalaciones preparadas contra posibles ataques de bio-terrorismo en el país. Lista para satisfacer necesidades de atención médica imprevistas o latentes para del siglo XXI, como la que enfrentamos ahora con el Covid-19.”

La emergencia del Rush fue concebida para poder subdividirse en tres zonas independientes, las cuales pueden aislarse entre sí para evitar propagación de enfermedades transmitidas por el aire como el Covid-19. A diferencia de las emergencias tradicionales, en lugar de cortinas las camas se separan mediante mamparas cerradas con un sistema de aire que genera presión negativa, impidiendo que las infecciones escapen hacia las áreas comunes. El acceso y estacionamiento de ambulancias que sirve a la emergencia, equipado con duchas y cortinas desplegables en su techo, puede transformarse en área de descontaminación masiva y evaluación primaria de “triage” para pacientes con enfermedades infectocontagiosas.

El departamento de Emergencia y los boxes individuales en presión negativa están diseñados para evitar la propagación de enfermedades transmitidas por el aire.

El primer caso de coronavirus ingresó al hospital el pasado 4 de marzo. Once días más tarde el hospital comenzó a operar, por primera vez desde su construcción, en modo de “oleada” en preparación para una posible inundación de casos. Esto significa que las 60 camas originales de la emergencia se transforman en 120, conjuntamente con la transformación del estacionamiento de ambulancias en un “triage” con capacidad de examinar hasta 100 posibles casos de covid-19 por día. Los pacientes esperan en sillas dispuestas a dos metros de distancia entre ellas, para luego ser atendidos en una de las dos carpas allí instaladas a los efectos de mantenerlos separados del resto del hospital. En caso de gravedad, son acompañados a la unidad de emergencia para admisión.

Bahía de ambulancias adaptable operando regularmente, Departamento de Emergencia.

Conjuntamente el hospital está listo para responder a otro desafío que simultáneamente presenta el coronavirus: la saturación de las unidades de cuidados intensivos. Normalmente un departamento de emergencia deriva alrededor del 2% de sus ingresos al CTI, número que el coronavirus dispara rápidamente, además del hecho que los pacientes no se recuperan pronto y se quedan más tiempo ocupando dichas camas. Para atender esta demandan los cuartos de internación general del hospital Rush fueron diseñados con la flexibilidad de poder transformarse en cuartos de cuidados críticos y así absorber el desborde de un CTI completo. De esta forma el hospital puede fácilmente usar sus áreas de internación regular como áreas de atención critica para pacientes con Covid-19, cerrando los pisos superiores uno a uno y elevando su número de camas de CTI hasta 304 en total.

En el modo de oleada, los usuarios regulares de la emergencia (por ejemplo una pierna fracturada) son paralelamente atendidos en el atrio principal, totalmente separados de los pacientes con Covid-19. El atrio fue diseñado para facilitar esta transformación: en cada uno de sus pilares se encuentran paneles con acceso a oxígeno y otros gases médicos necesarios, junto con tomas eléctricos. “Usar el atrio de acceso como un área de atención médica es una idea originada en el Rush” especificó Williams, “el haber previsto ese sistema de operación realmente marcó la diferencia.”

Las columnas en el Hall de acceso del Rush están equipadas con electricidad y gases médicos, para atender la demanda durante una oleada.

Mantener seguros a los pacientes, a sus familias y a los trabajadores de la salud en las líneas del frente es una prioridad, pero tiene desafíos únicos. Al abordar esta pandemia, el diseño y las capacidades del hospital son fundamentales para el éxito en las medidas de respuesta y seguridad para todas las partes involucradas.

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